¡Si los truenos durmieran
volvería a la calma!
¿Quizá en la quilla amague?
¿Con qué otra margarita?
Se levanta horizonte,
perfuma el mismo barro
coraza sumergida.
¿Tocaré nuevas notas
o serán tan idénticas
como las pobres perlas?
Se alejan las cascadas diferentes
retorcidas las brumas de la noche.
Por espacio silente
se expande con la vela
que merece el sonido,
bravo madura el arte
acelerando en seco,
viva bota parada
prensa mero que brilla
de causa y sentimiento.
Y ya no pierde nadie
las briznas de ese lienzo,
relleno de la felpa
que desconoce el astro,
por más que precipite
la traída del agua,
como un azote el pozo
se eleva en el sonido
más oscuro del día.
¡Sí que la encontrará!
José Pómez
http://pomez.net
martes, 20 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
Mueve el ser que jamás se ha rendido
embarrancadas todas prisioneras
las lágrimas de los ríos con lanzas,
tus dolores y los míos, y trenza
un arco de manzano sosegado.
Irrumpe con la ortiga del decoro
busca en ella la noche el nuevo día
y el perno atornillado que se expone,
nos lo encontramos solo en la sirena
cuando muestra la sed de todo el aire.
Porque la vela es la lente en la noche,
el sentido de la gota y del sur
del triste hormigón y tan bien mordido;
como en un filamento de rutina
aprender para siempre que es a todo.
José Pómez
http://pomez.net
embarrancadas todas prisioneras
las lágrimas de los ríos con lanzas,
tus dolores y los míos, y trenza
un arco de manzano sosegado.
Irrumpe con la ortiga del decoro
busca en ella la noche el nuevo día
y el perno atornillado que se expone,
nos lo encontramos solo en la sirena
cuando muestra la sed de todo el aire.
Porque la vela es la lente en la noche,
el sentido de la gota y del sur
del triste hormigón y tan bien mordido;
como en un filamento de rutina
aprender para siempre que es a todo.
José Pómez
http://pomez.net
jueves, 10 de mayo de 2012
El león falleció ¡triste desgracia!
El león falleció ¡triste desgracia!
Y van, con la más pura democracia,
A nombrar nuevo rey los animales.
Las propagandas hubo electorales,
Prometieron la mar los oradores,
y… aquí tenéis algunos electores:
Aunque parézcales a Ustedes bobo
Las ovejas votaron por el lobo;
Como son unos Buenos corazones
Por el gato votaron los ratones;
A pesar de su fama de ladinas
Por la zorra votaron las gallinas;
La paloma inocente,
Inocente votó por la serpiente;
Las moscas, nada hurañas,
querían que reinaran las arañas;
El sapo ansía, y la rana sueña
Con el feliz reinar de la cigüeña;
Con un gusano topo
Que a votar se encamina por el topo;
El topo no se queja,
más da su voto por la comadreja;
Los peces, que sucumben por su boca,
Eligieron gustosos a la foca;
El caballo y el perro, no os asombre,
Votaron por el hombre,
Y con dolor profundo
Por no poder encaminarse al trote,
Arrastrábase un asno moribundo
A dar su voto por el zopilote.
Caro lector que inconsecuencias notas,
Dime: ¿no haces lo mismo cuando votas?
Guillermo Aguirre y Fierro,
miércoles, 9 de mayo de 2012
Mayo el paso que obliga
En mi amada isla exija,
cuando cante el serviola:
meriendo coca-cola
--en la tierra de arija
navega y me cobija--
y una torta de aceite
para el mayor deleite,
de San Martín de Porres,
casi todas las tardes,
y sin muchos alardes;
para ver quien más corre,
subo a todas las torres
de mi buque natal
y como un colegial
paseo por la plaza de las flores,
justo enfrente a correos,
y con el balanceo
próximo a labradores,
saben los miradores
que en mi cartera presa
te llevo una promesa,
me impulso con palancas,
con la mancha acelero
mis pies aventureros
que se apoyan en zancas.
Las piedrecitas blancas
se alegran de acogida
con la misión cumplida.
José Pómez
viernes, 4 de mayo de 2012
. Ausencia
Se vuelven tan extrañas esas voces.
Se oyen si se escuchan tan ambiguas.
El alma cristalina de la piedra
¿quién dialoga con ella en estos días?
o el azul del cielo misterioso.
Yo las voces solía atesorarlas.
Las plantaba en la tierra de mi viejo jardín
y aguardaba el milagro que venía.
Hoy volverlas a la vida.
¿acaso con un canto de otros días
o una idea del todo irracional
con un beso muy dulce y profundo
con un toque sutil de la imaginación?
Con un solo arrebato de locura.
Y las voces se aburren de nosotros.
No las atendemos como es debido.
Ausencia
by Lino Althaner
miércoles, 2 de mayo de 2012
Mis niños de comunión
Jesús , cuanto regocijo siento este domingo,
al subir a estos chiquillos a tus honrosos pies,
mírales ,cuanta ingenuidad llevan sus ojos,
porque aferrados a mis manos te van a conocer.
Doce discípulos tengo, igual que tuviste tu,
desde tu altar, estarás presente en sus corazones,
si en alguna ocasión realizamos algo injusto,
espero que nos agracies con tus perdones.
En sus jóvenes espíritus anida mucho orgullo,
pretenden hoy, con sus rezos, podértelo demostrar,
refúgialos siempre, en el camino adecuado,
que nunca hallen una desventura que sobrellevar.
Si la Inmaculada tuviera vida y a cantar los acompañara
hasta a la persona más triste, las penas se le quitaban,
sus padres están emocionados, al ver a sus hijos comulgar,
con sus trajes blancos , tan puros como el azahar.
Siempre os recordaré con humildad, benditos niños,
que durante estos tres años me habéis enseñado,
lo sencillo que ha sido acercarme a vuestra alma,
logrando que mi esfuerzo haya sido premiado.
Isabel Manzano Vargas
Mayo 2012
Jesús , cuanto regocijo siento este domingo,
al subir a estos chiquillos a tus honrosos pies,
mírales ,cuanta ingenuidad llevan sus ojos,
porque aferrados a mis manos te van a conocer.
Doce discípulos tengo, igual que tuviste tu,
desde tu altar, estarás presente en sus corazones,
si en alguna ocasión realizamos algo injusto,
espero que nos agracies con tus perdones.
En sus jóvenes espíritus anida mucho orgullo,
pretenden hoy, con sus rezos, podértelo demostrar,
refúgialos siempre, en el camino adecuado,
que nunca hallen una desventura que sobrellevar.
Si la Inmaculada tuviera vida y a cantar los acompañara
hasta a la persona más triste, las penas se le quitaban,
sus padres están emocionados, al ver a sus hijos comulgar,
con sus trajes blancos , tan puros como el azahar.
Siempre os recordaré con humildad, benditos niños,
que durante estos tres años me habéis enseñado,
lo sencillo que ha sido acercarme a vuestra alma,
logrando que mi esfuerzo haya sido premiado.
Isabel Manzano Vargas
Mayo 2012
lunes, 30 de abril de 2012
En una cultura cuya conciencia ha sido moldeada por sus rituales y una vasta cantidad de imágenes mitológicas, la narración de un mito del Hinduísmo relacionado con la muerte, es un excelente punto de partida para comenzar cualquier discusión sobre la inmortalidad…
“Debido a la grandeza de su corazón, Prajapati (Brahma, el Dios creador) comenzó a crear nuestro universo. Cada una de sus criaturas era única y maravillosa. Las que vivían en la tierra eran inmortales. Sin embargo, un día, un sollozo de dolor llegó a los oídos de Prajapati, a la vez que un olor a descomposición asaltaba sus fosas nasales. Se dió cuenta que muchas de sus creaciones terrestres habían envejecido, se habían debilitado y se encontraban casi sin vida, al igual que la fetidez salía de sus viejos y malogrados cuerpos.
Prajapati cerró sus ojos perdido en la meditación. Su frente estaba arrugada en señal de preocupación, su rostro sonriente se tornó triste, como si las nubes opacaran la luz del sol. En ese momento una sombra salió de su interior y lentamente se convirtió en un cuerpo. Era un cuerpo de mujer, con sus manos plegadas en tono de súplica frente a él. “Quién soy Padre?”, “Porqué he sido creada?”, “Cuál es mi trabajo?” – preguntaba.
Prajapati respondió – “Tú eres mi hija, Muerte” Has sido creada para hacer el trabajo de la destrucción”.
La mujer dijo – “Soy una mujer y a pesar de eso me has traído a la vida para hacer un trabajo tan inhumano! Mi corazón de mujer y mi dharma no soportarán tal crueldad”.
Prajapati respondió – “Debes hacerlo. No hay otra manera”
La mujer seguía protestando pero el Dios era inflexible y desapareció. La mujer se dedicó a llevar a cabo muchos años de “tapas” (sufrimiento espiritual) hasta que Prajapati se vió forzado a aparecer ante ella y le dijo – “toma una vida”
“Por favor Padre, libérame de este difícil karma que me has impuesto” – decía la Muerte.
“Eso es imposible” – dijo el Dios retornando a su morada.
La Muerte se entregó de lleno a realizar más tapas incluso llevando a cabo actos espirituales más severos, hasta que Brahma apareció de nuevo ante ella. Al verlo la Muerte comenzó a sollozar de manera incontrolable, sus lágrimas se convirtieron en un río indetenible. De ese torrente de penas salían imágenes aterradoras.
“Esas son enfermedades. Son tus propias creaciones y serán tus aliadas” – dijo Prajapati.
“Pero siendo una mujer, cómo voy a ser capaz de llevarme un esposo del lado de su esposa? Cómo voy a arrancar un infante del pecho de su madre? Cómo enfrentar el pecado de este trabajo sin corazón?”
Prajapati hizo un gesto para que se callara y dijo – “Tú estás más allá del pecado y la virtud. Tú no serás tocada por el pecado. La gente te llamará a través de su propio karma. Los seres humanos serán víctimas de su propio comportamiento bueno o errado, y tú sólo los liberarás del dolor, les darás paz después de la tormenta y un nuevo nacimiento a partir de uno anterior”
“Pero” – dijo la Muerte – “cuando las esposas, hijos e hijas, madres y padres, estén en medio del dolor, cómo voy a presenciar estas dolorosas escenas?”
El Creador dijo – “Entonces te quitaré la vista. De ahora en adelante serás ciega”
“Y sus llantos y lamentos?” – pregunto la Muerte – “los desgarradores lamentos de hombres y mujeres?”
“Entonces serás sorda. Ninguna voz llegará a tus oidos” – dijo Prajapati
Por lo tanto la Muerte es ciega y sorda; las enfermedades son guiadas de la mano de aquellos que han convocado su propio karma. La Muerte es inocente.
Historia contada por
Mary GONZALEZ
“Debido a la grandeza de su corazón, Prajapati (Brahma, el Dios creador) comenzó a crear nuestro universo. Cada una de sus criaturas era única y maravillosa. Las que vivían en la tierra eran inmortales. Sin embargo, un día, un sollozo de dolor llegó a los oídos de Prajapati, a la vez que un olor a descomposición asaltaba sus fosas nasales. Se dió cuenta que muchas de sus creaciones terrestres habían envejecido, se habían debilitado y se encontraban casi sin vida, al igual que la fetidez salía de sus viejos y malogrados cuerpos.
Prajapati cerró sus ojos perdido en la meditación. Su frente estaba arrugada en señal de preocupación, su rostro sonriente se tornó triste, como si las nubes opacaran la luz del sol. En ese momento una sombra salió de su interior y lentamente se convirtió en un cuerpo. Era un cuerpo de mujer, con sus manos plegadas en tono de súplica frente a él. “Quién soy Padre?”, “Porqué he sido creada?”, “Cuál es mi trabajo?” – preguntaba.
Prajapati respondió – “Tú eres mi hija, Muerte” Has sido creada para hacer el trabajo de la destrucción”.
La mujer dijo – “Soy una mujer y a pesar de eso me has traído a la vida para hacer un trabajo tan inhumano! Mi corazón de mujer y mi dharma no soportarán tal crueldad”.
Prajapati respondió – “Debes hacerlo. No hay otra manera”
La mujer seguía protestando pero el Dios era inflexible y desapareció. La mujer se dedicó a llevar a cabo muchos años de “tapas” (sufrimiento espiritual) hasta que Prajapati se vió forzado a aparecer ante ella y le dijo – “toma una vida”
“Por favor Padre, libérame de este difícil karma que me has impuesto” – decía la Muerte.
“Eso es imposible” – dijo el Dios retornando a su morada.
La Muerte se entregó de lleno a realizar más tapas incluso llevando a cabo actos espirituales más severos, hasta que Brahma apareció de nuevo ante ella. Al verlo la Muerte comenzó a sollozar de manera incontrolable, sus lágrimas se convirtieron en un río indetenible. De ese torrente de penas salían imágenes aterradoras.
“Esas son enfermedades. Son tus propias creaciones y serán tus aliadas” – dijo Prajapati.
“Pero siendo una mujer, cómo voy a ser capaz de llevarme un esposo del lado de su esposa? Cómo voy a arrancar un infante del pecho de su madre? Cómo enfrentar el pecado de este trabajo sin corazón?”
Prajapati hizo un gesto para que se callara y dijo – “Tú estás más allá del pecado y la virtud. Tú no serás tocada por el pecado. La gente te llamará a través de su propio karma. Los seres humanos serán víctimas de su propio comportamiento bueno o errado, y tú sólo los liberarás del dolor, les darás paz después de la tormenta y un nuevo nacimiento a partir de uno anterior”
“Pero” – dijo la Muerte – “cuando las esposas, hijos e hijas, madres y padres, estén en medio del dolor, cómo voy a presenciar estas dolorosas escenas?”
El Creador dijo – “Entonces te quitaré la vista. De ahora en adelante serás ciega”
“Y sus llantos y lamentos?” – pregunto la Muerte – “los desgarradores lamentos de hombres y mujeres?”
“Entonces serás sorda. Ninguna voz llegará a tus oidos” – dijo Prajapati
Por lo tanto la Muerte es ciega y sorda; las enfermedades son guiadas de la mano de aquellos que han convocado su propio karma. La Muerte es inocente.
Historia contada por
Mary GONZALEZ
Suscribirse a:
Entradas (Atom)