viernes, 4 de mayo de 2012
. Ausencia
Se vuelven tan extrañas esas voces.
Se oyen si se escuchan tan ambiguas.
El alma cristalina de la piedra
¿quién dialoga con ella en estos días?
o el azul del cielo misterioso.
Yo las voces solía atesorarlas.
Las plantaba en la tierra de mi viejo jardín
y aguardaba el milagro que venía.
Hoy volverlas a la vida.
¿acaso con un canto de otros días
o una idea del todo irracional
con un beso muy dulce y profundo
con un toque sutil de la imaginación?
Con un solo arrebato de locura.
Y las voces se aburren de nosotros.
No las atendemos como es debido.
Ausencia
by Lino Althaner
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario