martes, 20 de noviembre de 2012

¡Si los truenos durmieran
volvería a la calma!
¿Quizá en la quilla amague?
¿Con qué otra margarita?
Se levanta horizonte,
perfuma el mismo barro
coraza sumergida.
¿Tocaré nuevas notas
o serán tan idénticas
como las pobres perlas?

Se alejan las cascadas diferentes
retorcidas las brumas de la noche.
Por espacio silente
se expande con la vela
que merece el sonido,
bravo madura el arte
acelerando en seco,
viva bota parada
prensa mero que brilla
de causa y sentimiento.

Y ya no pierde nadie
las briznas de ese lienzo,
relleno de la felpa
que desconoce el astro,
por más que precipite
la traída del agua,
como un azote el pozo
se eleva en el sonido
más oscuro del día.
¡Sí que la encontrará!

José Pómez

http://pomez.net

No hay comentarios:

Publicar un comentario